viernes, 28 de diciembre de 2018

MERCEDES FERRER - "TENGO TODAS LAS CALLES" (1988)

**Continuamos con el TERCER reportaje sobre discos de Mercedes Ferrer. En las dos entradas anteriores de este blog, podéis leer los especiales sobre sus LPs “Carne y Verso”(2018) y "Entre mi sombra y yo"(1986)pero ahora viene una amplia reseña sobre:

MERCEDES FERRER “TENGO TODAS LAS CALLES” ( EPIC- 1988)

1988, Madrid. 
La movida española es ya un recuerdo del pasado dentro de la escena musical y muchos grupos, gestados durante este periodo tan estigmatizado, se encuentran ya probando suerte del otro lado del charco o sencillamente han desaparecido por completo. En España suenan fuerte los Pet Shop Boys, Joaquín Sabina, Duncan Dhu, Hombres G, Mecano así como Alex y Christina. 

Se respiran aires de modernidad por doquier que anuncian el final de una década sumamente estilizada y las olimpiadas de Seúl llenan de entusiasmo al verano. La paranoia colectiva sobre las acciones de la URSS, alentada tan amablemente por los EEUU, sigue en boga; las víctimas del VIH se cuentan ya por millares y Basquiat abandona este mundo a la corta edad de 28 años a causa de una sobredosis de heroína.

Y es ahí, en medio de este tumulto en un año definitorio, cuando aquella chica que ya se había dado a conocer en el país ibérico con su agrupación LA LLAVE y cuyo primer álbum en solitario, de 1986, escapó al gusto masivo del público (no así de la crítica especializada, léanse más detalles en la reseña de mi compañero Txus Iglesias en este enlace https://textos-sobre-discos-mercedes-ferrer.blogspot.com/2018/11/mercedes-ferrer-entre-mi-sombra-y-yo.html), decide apostar por un segundo disco, aún bajo el auspicio de Epic. 

Habiendo ganado experiencia a través de memorables y sustanciales colaboraciones con Ariel Rot, La Unión o el mismo Nacho Cano (haciendo mancuerna en aquel inolvidable promo de "Moda de España"), MERCEDES FERRER prepara un nuevo trabajo con temas que apuestan por composiciones más asequibles para el aprecio de la audiencia, sin perder el magnífico manejo de su voz que siempre ha mostrado.


Portada del LP “Tengo todas las calles” de Mercedes Ferrer, 
publicado en 1988 por Discos Epic.

“TENGO TODAS LAS CALLES” es el título final de la obra de aquel 1988, producida en Londres bajo la batuta de Richard Spellman y Sean Lyons (quien también funge como guitarrista en este disco), y en el que se aprecia a leguas a una Mercedes Ferrer más dinámica, más cercana al rock-pop y más distante de lo que había sido su trabajo anterior o su agrupación previa. La grabación no escatimó en gastos y puede presumir de haber contado de altísimos valores de producción en todos los sentidos.

Y basta simplemente con oír el primer tema, homónimo del álbum, para constatar lo antes dicho pues “Tengo todas las calles” reboza de un gusto moderno, con sonidos que transmiten una ambientación urbana y una letra pegajosa sin que por ello se pierda calidad en la hechura de la canción, que a la postre se convertiría en algo cercano a un himno personal y carta de presentación de la cantante. 


 "Tengo todas las calles" en directo.

La voz de Mercedes se aprecia con mayor soltura, con una fuerza única que realmente pocas veces se había encontrado por aquellos días en voz de una solista femenina de habla hispana.

No me quieras poner a tus pies,
Tengo todas las calles para echarme a correr,
Tus palabras marcaron mi corazón
Como las heridas de un cuchillo…”



Portada del sencillo “Tengo todas las calles”.

En el lado B aparece “Soy un mal chico”


En segundo lugar aparece “Estoy en amor”, una balada romántica con tintes casi eróticos, que demuestra que Mercedes no está escatimando en entregarse al cien con este disco y presenta una canción con la que seguramente muchos se sintieron identificados en su momento y que aún hoy suena tan vigente como lo era en aquél entonces.

Soy un mal chico” aparece en el tercer puesto, un tema que reboza de sonidos misteriosos y en el que Mercedes se enfunda en el papel del sexo opuesto para contarnos la historia de un tipo con aires de proxeneta que demanda el poderío sobre alguien más. Si hay una canción particularmente deliciosa dentro de las primeras notas del álbum y en el que se aprecian con claridad minúsculos rasgos de trabajos anteriores de Mercedes, esta lo es.

Soy un mal chico,
tu cuerpo es para mí,
dinero que ganar…”



Alerta (Sé dueño de ti)” sobreviene al mezanine musical que significó la canción anterior sobre el chico malo y funge como parteaguas para una segunda parte del álbum, más melodiosa y rítmica y que, a pesar de ello, no deja de tener relevancia dentro de la significación del disco, pues la letra alude directamente a la problemática de las drogas y abusos de sustancias y actitudes descuidadas que tantas muertes estaban cobrando por aquéllos días en España (y en todo el mundo en general), sin convertirse nunca en un sermón o en una lección moralina, sino por el contrario, el tratamiento se percibe de una manera tan amistosa y amable a la par que directo, que son las cualidades por las que destaca de manera inmediata sobre el repertorio. 

La contundencia de este mismo tema fue avalada con su difusión por las altas instancias del Estadio Olímpico de Barcelona, que no dudaron en usarlo como un estandarte en una campaña sobre la drogodependencia. Resalta particularmente el hecho de que Mercedes Ferrer, a la corta edad de 25 años, ya tuviera tan en claro los riesgos que acarrean el uso de estupefacientes y no tuviera miramientos en lanzar una señal de peligro tan sincera.

Hay un límite que no es bueno pasar,
hay lugares de donde no vuelves más…”


Mercedes Ferrer interpreta en vivo “Alerta (Sé dueño de ti) 
junto con “Un mal chico” , 
en el programa televisivo “Por la tarde”, dirigido por Andrés Aberasturi.

En la quinta posición del álbum se aprecia a “Tú y tu danza” y que justamente viene a corroborar lo que se había expresado antes sobre la postura entredicha de Mercedes respecto al abuso de los narcóticos: ella no pretende nunca volverse una referencia obligada sobre el acatamiento de las costumbres moralmente aceptadas. Por el contrario, defiende y alienta el libre albedrío a través de este tema que se antoja fresco y relajado mientras invita al desenvolvimiento total, lanzando incluso algunos versos en francés durante su interpretación.

Desencájate si estás viviendo la tensión,
pierde el sentido, pierde todo tu ritmo,
para el movimiento agarra ya mi tiempo...”


Maxi-single de “Tú y tu danza” publicado en 1988.

Para cerrar el segundo tercio de “Tengo todas las calles”, Mercedes presenta “Podemos hacer algo” y, nuevamente, invita a la reflexión del escucha en una canción que demuestra que no todo está dicho y que siempre hay algo que se puede hacer por mejorar, aún en la más desolada de las situaciones. Junto con “Alerta” y “Tú y tu danza” conforman una trilogía de composiciones en las que Ferrer abarca temas que comúnmente embargan a la juventud (incluida ella misma) y con los que seguramente pretendía empatar con el público de tal demografía.

Si dejas de apreciar tu ruina, quizá,
podamos hacer algo tú y yo”.

La recta final del álbum está compuesta por tres canciones que encuentran menos ilación entre sí en comparación de las seis anteriores, pero que no dejan de sobresalir por sí solas: “Sobre tu piel” nuevamente dota de matices románticos al disco, pero en un tempo mucho más acelerado y una lírica más compleja y, a momentos, más sofisticada.

¡Qué locura!” constituye la rareza de naturaleza casi indescifrable que acompaña este álbum. Si bien retrata nuevamente pasajes cotidianos de la vida urbana, su producción y tratamiento la convierten en una especie de experimento musical con pintorescos toques country y psicodélicos a los que acompañan unas voces que remiten a los Electroduendes. No hay mucho que decir al respecto de esta canción salvo que es un raro espécimen dentro del repertorio de Mercedes que durante estos días se aprecia más como una mera curiosidad musical.

El álbum cierra de forma insuperable con “Tela de Araña”, interpretado a dúo con Rafa Sánchez (una de las pocas colaboraciones que Mercedes ha incluido en sus grabaciones), y que a su vez conforma una de las canciones más emblemáticas dentro de la carrera de la cantante. Es a partir de este álbum en el que Mercedes vuelve una costumbre y sello personal el cerrar sus discos con una canción que roza la brillantez envuelta de una belleza incomparable. “Tela de araña” cumple con tales requisitos y se consolida como algo más que un simple bonito tema de amor, es una oda a la entrega total, a la complicidad de pareja, una declaración de amor transmutada en acordes difíciles de olvidar una vez que se les ha escuchado.

Somos un sueño que nunca se olvida…”


Tela de araña” interpretado en vivo por 
Mercedes Ferrer y Rafa Sánchez de LA UNIÓN.

El álbum fue acompañado por una exitosa gira de promoción que abarcó los años 88 y 89, abarcando recintos tales como Sala Yasta, Jácara y Zeleste a lo largo de toda la geografía española donde no faltaron tampoco las presentaciones en distintos medios. Si bien el álbum no logró el cometido que seguramente buscaba la disquera al producirlo (esto es, colocar a Mercedes dentro del gusto de las grandes masas), sí logro definir un estilo que no dejaría de refinarse con el paso de los años a través de los siguientes álbumes y colaboraciones publicadas por Ferrer, poniendo en evidencia una y otra vez el talento desbordado de esta magnífica y prolífica cantautora. 



Entrada para un concierto de Mercedes Ferrer en la Sala Jácara (Madrid) 
que tuvo lugar el 2 diciembre de 1988. 

Cabe destacar que durante 1989, y ya en plena promoción de este trabajo, Mercedes es elegida la “Mejor Vocalista Nacional” por la revista “Popular 1” en España, lo cual refrenda a todas luces su trascendencia en la escena musical iberoamericana en esta época.

En “Tengo todas las calles”, Mercedes Ferrer se deslindó de cualquier vestigio remanente de sus trabajos en la línea de La Llave y si bien el resultado final se aprecia más ligero y luminoso si se le compara con “Entre mi sombra y yo” (publicado en 1986), su notoriedad dentro de su discografía es innegable y la prueba está en el conjunto de canciones aquí incluidas que aún siguen sonando fuerte dentro de sus presentaciones en vivo y cuyo ímpetu aún prevalece intacto o, incluso, se ha visto positivamente aumentado. De un sonido claro, producción impecable y canciones tan variadas como memorables, el segundo trabajo de Ferrer en solitario demostró que el mirlo de España había surgido.


Artículo escrito por Pedro G. Gallardo.

El disco puede adquirirse en una edición en doble CD que incluye este y su primer trabajo en solitario a través de la siguiente web:

Es importante remarcar que, al día de hoy, el álbum no está disponible de forma digital en ninguna plataforma.


Mercedes Ferrer, en 1988, durante una actuación en vivo, 
en plena promoción de “Tengo todas las calles”.



No hay comentarios:

Publicar un comentario