**Continuamos
con el segundo reportaje sobre discos de Mercedes Ferrer. En
la entrada anterior de este blog, podéis leer el especial sobre su
LP “Carne y Verso” (2018) y para ver como Ella llegó hasta aquí,
retornaremos casi casi al principio de su carrera y volaremos unos 33
años atrás.
MERCEDES FERRER: “ENTRE MI SOMBRA Y YO” (EPIC – 1986)
(Ó
UN DIAMANTE NEGRO RESPLANDECIENTE EN LA PENUMBRA)
Entre
su sombra y ella existen enormes dosis de talento.
Con tan solo 22 añitos, lanzó este arriesgado trabajo primerizo la rockera madrileña, resultando uno de los más sobresalientes álbumes de toda su trayectoria.
Extremadamente valiosa su manera de jugársela, por entonces.
Todo
el impactante existencialismo sonoro que ella venía apuntando con el
grupo LA LLAVE desde 1985, se acabó de plasmar en este estremecedor
debut en solitario, de 1986, creado por una jovencísima intérprete,
donde se produjo una veraz explosión de toda su creatividad y
efectismo.
Portada
original del LP de 1986.
Como guinda, ahí asoman también los ecos de THE DOORS, JOY DIVISION o THE CURE, entre otras bandas.
Indudablemente...heredera
del post-punk.
UN
DIAMANTE NEGRO QUE BRILLA EN LA PENUMBRA, EN 1986.
(Fotografía:
Eduardo Trías)
Sus
particulares “extrañezas con ritmo” se inician ya con la
boxística “EL GOLPEADOR”, la cual ya te introduce en el disco
directamente, sobre todo con un estribillo y un brío que conquista
la memoria.
Maxi-single
de la popular “El Golpeador”
con
“El Arte de Andar” y “Europa” de acompañantes.
La
poderosísima “EL ARTE DE ANDAR” (y muchas otras del álbum)
parece sacada de una cruda película de cine negro. Aquí, por
ejemplo, el trabajo del bajista funk Fernando Illán es
sencillamente antológico y al unísono perturbador, es decir, que el
pecho se encoge angustiado ante sus fantasmagóricas y pantanosas
cuatro cuerdas.
Los nebulosos coros complementan la austera y, a la vez, afilada voz de Mercedes y ese saxofón lejano, entrecortado y confuso da el pespunte a una verdadera maravilla de corte. Esta más que prodigiosa canción de la crack centropeninsular, cumple con la norma general de la obra: algo enigmáticas letras que conducen a jugosos laberintos de comprensión auditiva:
Los nebulosos coros complementan la austera y, a la vez, afilada voz de Mercedes y ese saxofón lejano, entrecortado y confuso da el pespunte a una verdadera maravilla de corte. Esta más que prodigiosa canción de la crack centropeninsular, cumple con la norma general de la obra: algo enigmáticas letras que conducen a jugosos laberintos de comprensión auditiva:
"El
arte de andar tienen que verte.
La frialdad juega en tu mente.
La frialdad juega en tu mente.
Tienes
que postar rápidamente. No puedes hablar.
Intentas
perderte con un vaso de whisky
en
las manos y la soledad.
Ropa
y perfume diario y una copa más".
“El
arte de andar”: una escena maestra de 1986
¿Se
adivina aquí una historia de alcoholismo? (Pulsar el play para comprobarlo)
La
culta dedicatoria a la hermosa y prestigiosa filósofa, psicoanalista
y escritora rusa “LOU SALOMÉ” (1861-1937), supone otro de los
temas más emblemáticos y después, “TODOS LOS GRITOS” se planta
como sencillamente imparable, compleja y desgarradora. Las guitarras
de Ferrer y de Jose A. Romero, durante toda la obra, se muestran
como feroces enemigas de los convencionalismos y como deseando
abrazar sonoridades avanzadas a su tiempo.
Luego,
el apasionado y lírico reproche contra las maquinaciones del Viejo
Continente, “EUROPA”, te ata y amordaza, con decisión, en la
silla donde estés sentado escuchándola y es que Mercedes teatraliza
sus cuerdas vocales con una elocuente subliminalidad, por expresar de
algún modo esos contrastes. La expeditiva batería de Sergio
Castillo, el cual toca aquí como si se estuviera jugando la
vida, también ayuda a que, este frenético rock y este trabajo en
general, penetren en tus cartílagos del oído como pocas veces.
“Así,
Europa se duerme, cayendo en un sueño ácido”
Las sinuosas y algo indescifrables reflexiones sobre un rudo marinero en
“EL MIEDO A LAS OLAS”, la inquietante narración sobre un
criminal en “A SANGRE FRÍA” (como si Mercedes pusiera banda
sonora a la conocida novela de Truman Capote) o la historia de descolorido y
profundo desamor de la propia “ENTRE MI SOMBRA Y YO”, mantienen
la superlativa calidad de tonalidad azabache que impregna todo este
cancionero.
Pero es que cuando irrumpe la hipnotizante “ZULEMA”,
ésta eleva aún más la tensión arcana y es que, además se
intuyen las espinas vitales dentro de la correspondiente crónica
“ferreriana”.
Es
impagable aquí la manera de vocalizar de Mercedes y es que, por
ejemplo el verso “Zulema, está despieeeerta yaaaaaaa” se desliza
como si toda la realidad se inclinase, por un momento, hacia una
atractiva arritmia.
La
historia de Zulema contada y cantada por M.F.
Si
poetas franceses como Rimbaud, Verlaine o Baudelaire hubieran podido
escuchar este LP, éstos se pasarían todo el tiempo dando el visto
bueno a las narraciones “beat” de Ferrer, la cual plasma
vivencias de personajes turbios, marginales, atormentados o bohemios,
efectivamente.
Por
contra y sin dar respiro, de repente, en el nervioso latigazo
siguiente, “COMO UN CAMALEÓN”, se vuelven a acelerar los
latidos del corazón hacia una senda amenazante tomada por un hombre
inestable y aunque la cosa vuelve a apaciguarse en la postrera
“CREENCIA Y CAÍDA” el caso es que, definitivamente la sensación
de melancolía, rabia, soledad, preocupación e incertidumbre sonoras
no cesan, alcancen la velocidad que alcancen, a lo largo de las 11
piedras preciosas de ENTRE MI SOMBRA Y YO:
sin duda... ¡el LP más explorable de toda su carrera!
“Como
un Camaleón” es Mercedes, artísticamente;
al
igual su adorado David Bowie.
En
definitiva, una M.F. inmensa e inmersa en una representación
artística de furia, penumbra, denuncia, misterio, inconformismo,
delicadeza y todavía más sensaciones, las cuales cuesta definirlas,
por suerte.
Un extraordinario y meritorio LP de ilimitada belleza anti-comercial, el cual transcurre con asombrosa cohesión entre sus
piezas y que se desarrolla como si soñases despierto en una gélida
playa nocturna, es decir a las 3 de la mañana en invierno pero
resultase inexplicable y contradictoriamente agradable toda esa
consciencia pesadillesca.
¿Pensando aquí Mercedes los pasos que dará en su primera obra en solitario?
(Foto: Eduardo Trías)
Fue
un momento, aquel de mediados de los 80, donde la Movida había
terminado y la música española rastreaba ya otras identidades
musicales. Resultó una época de 1986, donde la mayoría de la
prensa especializada española apoyó este experimental salto de la
valerosa vocalista madrileña y donde, bajo mi punto de vista,
Mercedes era ya una “realidad del pop-rock español” y no solo
una “promesa”. Por desgracia, el Gran Público Ibérico, ignoró
el álbum y no lo comprendió, salvo unos pocos que sí paladearon
convenientemente ese milagro construido por la profesora Ferrer.
Es
como si aquella veinteañera rebelde se hubiera convertido en una
especie de “dark star” hispana, la cual le soltó un heróico
gruñido a la todopoderosa mercadotecnia, la cual parece atrapar a
infinidad de otros artistas.
Unos retadores ojos que ansían el total riesgo musical:
Mercedes
en 1985, justo antes de iniciar su recorrido en solitario.
(Foto:
José Luis Prieto)
Aunque
a lo largo de su trayectoria, Mercedes se ha mostrado
espectacularmente variada y magna, sin embargo, se plantea una
hipótesis de esas que parecen pertenecer a un universo paralelo:
¿Qué hubiera ocurrido si M. Ferrer hubiera seguido publicando
discos en esta misma línea de éste de 1986? ¿Se hubieran vuelto
sus acordes cada vez más y más estrafalarios, sorprendentes,
fascinantes y sombríos?
¿Se
sorprendió sanamente, incluso a sí misma, con su genial obra de
1986?
¿Debió
ser ésta la portada elegida para el álbum?
(Foto:
Pato Romero-Valdespino Jiménez)
Mi
opinión personal es que también hubiera resultado pero que muy
acertado emprender otros esforzados y temerarios viajes en busca de
aún más perfeccionados “diamantes negros”, por parte de nuestra
protagonista. Sin embargo, solo ella y nada más que ella guarda bajo
llave la respuesta a esta conjetura y mientras, solamente nos queda
imaginar como hubieran evolucionado muchas más obras absolutamente
post-punk de la nº1 del rock and roll español, como es MERCEDES
FERRER.
**Coda
literaria:
**Compuse
un Micro-Poema sin título,
basado
en sus títulos de sus canciones de 1986:
TODOS
LOS GRITOS, A SANGRE FRÍA, QUE PRONUNCIA EL GOLPEADOR COMO UN
CAMALÉON, SON MOTIVADOS POR UNA CREENCIA Y CAIDA DE ZULEMA Y DE LOU
SALOME POR EL MIEDO DE AMBAS A LAS OLAS Y A EUROPA.
A
TODO ESTO SE LE LLAMA:
EL
ARTE DE ANDAR ENTRE MI SOMBRA Y YO.
Artículo escrito y moldeado por Txus Iglesias
**Grabado
en Mediterráneo Estudios (Ibiza) y remezclado en Londres, en el
álbum ENTRE MI SOMBRA Y YO intervinieron los siguientes músicos:
MERCEDES
FERRER: Afilada Voz más guitarra y piano.
FERNANDO ILLÁN: Grandioso Bajo.
JOSÉ ANTONIO ROMERO: Escalofriantes Efectos, además de guitarra y piano.
ARTURO
SORIANO Y JORGE PARDO: Saxofones de corte “noir”.
SERGIO
CASTILLO: Enérgica Batería y percusión + programming y producción.
CARLOS
NAREA: Sofisticada producción y también coros.
JOSE
LUIS FERRER (hermano e inestimable apoyo de Mercedes): Coros.
JAVIER
MORA: Envolventes Teclados.
CHEMA
LLORENS: Caja de ritmos con vida propia.
*(Illán, Romero y Soriano ya estuvieron, con Mercedes, en el grupo LA LLAVE).
***Se
puede comprar el LP en este enlace:
En
versión CD, hay que adquirirlo en un pack de 2 discos sacado por
CBS-Epic Records, que también porta TENGO TODAS LAS CALLES, de 1988.









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