viernes, 28 de diciembre de 2018

MERCEDES FERRER - "TENGO TODAS LAS CALLES" (1988)

**Continuamos con el TERCER reportaje sobre discos de Mercedes Ferrer. En las dos entradas anteriores de este blog, podéis leer los especiales sobre sus LPs “Carne y Verso”(2018) y "Entre mi sombra y yo"(1986)pero ahora viene una amplia reseña sobre:

MERCEDES FERRER “TENGO TODAS LAS CALLES” ( EPIC- 1988)

1988, Madrid. 
La movida española es ya un recuerdo del pasado dentro de la escena musical y muchos grupos, gestados durante este periodo tan estigmatizado, se encuentran ya probando suerte del otro lado del charco o sencillamente han desaparecido por completo. En España suenan fuerte los Pet Shop Boys, Joaquín Sabina, Duncan Dhu, Hombres G, Mecano así como Alex y Christina. 

Se respiran aires de modernidad por doquier que anuncian el final de una década sumamente estilizada y las olimpiadas de Seúl llenan de entusiasmo al verano. La paranoia colectiva sobre las acciones de la URSS, alentada tan amablemente por los EEUU, sigue en boga; las víctimas del VIH se cuentan ya por millares y Basquiat abandona este mundo a la corta edad de 28 años a causa de una sobredosis de heroína.

Y es ahí, en medio de este tumulto en un año definitorio, cuando aquella chica que ya se había dado a conocer en el país ibérico con su agrupación LA LLAVE y cuyo primer álbum en solitario, de 1986, escapó al gusto masivo del público (no así de la crítica especializada, léanse más detalles en la reseña de mi compañero Txus Iglesias en este enlace https://textos-sobre-discos-mercedes-ferrer.blogspot.com/2018/11/mercedes-ferrer-entre-mi-sombra-y-yo.html), decide apostar por un segundo disco, aún bajo el auspicio de Epic. 

Habiendo ganado experiencia a través de memorables y sustanciales colaboraciones con Ariel Rot, La Unión o el mismo Nacho Cano (haciendo mancuerna en aquel inolvidable promo de "Moda de España"), MERCEDES FERRER prepara un nuevo trabajo con temas que apuestan por composiciones más asequibles para el aprecio de la audiencia, sin perder el magnífico manejo de su voz que siempre ha mostrado.


Portada del LP “Tengo todas las calles” de Mercedes Ferrer, 
publicado en 1988 por Discos Epic.

“TENGO TODAS LAS CALLES” es el título final de la obra de aquel 1988, producida en Londres bajo la batuta de Richard Spellman y Sean Lyons (quien también funge como guitarrista en este disco), y en el que se aprecia a leguas a una Mercedes Ferrer más dinámica, más cercana al rock-pop y más distante de lo que había sido su trabajo anterior o su agrupación previa. La grabación no escatimó en gastos y puede presumir de haber contado de altísimos valores de producción en todos los sentidos.

Y basta simplemente con oír el primer tema, homónimo del álbum, para constatar lo antes dicho pues “Tengo todas las calles” reboza de un gusto moderno, con sonidos que transmiten una ambientación urbana y una letra pegajosa sin que por ello se pierda calidad en la hechura de la canción, que a la postre se convertiría en algo cercano a un himno personal y carta de presentación de la cantante. 


 "Tengo todas las calles" en directo.

La voz de Mercedes se aprecia con mayor soltura, con una fuerza única que realmente pocas veces se había encontrado por aquellos días en voz de una solista femenina de habla hispana.

No me quieras poner a tus pies,
Tengo todas las calles para echarme a correr,
Tus palabras marcaron mi corazón
Como las heridas de un cuchillo…”



Portada del sencillo “Tengo todas las calles”.

En el lado B aparece “Soy un mal chico”


En segundo lugar aparece “Estoy en amor”, una balada romántica con tintes casi eróticos, que demuestra que Mercedes no está escatimando en entregarse al cien con este disco y presenta una canción con la que seguramente muchos se sintieron identificados en su momento y que aún hoy suena tan vigente como lo era en aquél entonces.

Soy un mal chico” aparece en el tercer puesto, un tema que reboza de sonidos misteriosos y en el que Mercedes se enfunda en el papel del sexo opuesto para contarnos la historia de un tipo con aires de proxeneta que demanda el poderío sobre alguien más. Si hay una canción particularmente deliciosa dentro de las primeras notas del álbum y en el que se aprecian con claridad minúsculos rasgos de trabajos anteriores de Mercedes, esta lo es.

Soy un mal chico,
tu cuerpo es para mí,
dinero que ganar…”



Alerta (Sé dueño de ti)” sobreviene al mezanine musical que significó la canción anterior sobre el chico malo y funge como parteaguas para una segunda parte del álbum, más melodiosa y rítmica y que, a pesar de ello, no deja de tener relevancia dentro de la significación del disco, pues la letra alude directamente a la problemática de las drogas y abusos de sustancias y actitudes descuidadas que tantas muertes estaban cobrando por aquéllos días en España (y en todo el mundo en general), sin convertirse nunca en un sermón o en una lección moralina, sino por el contrario, el tratamiento se percibe de una manera tan amistosa y amable a la par que directo, que son las cualidades por las que destaca de manera inmediata sobre el repertorio. 

La contundencia de este mismo tema fue avalada con su difusión por las altas instancias del Estadio Olímpico de Barcelona, que no dudaron en usarlo como un estandarte en una campaña sobre la drogodependencia. Resalta particularmente el hecho de que Mercedes Ferrer, a la corta edad de 25 años, ya tuviera tan en claro los riesgos que acarrean el uso de estupefacientes y no tuviera miramientos en lanzar una señal de peligro tan sincera.

Hay un límite que no es bueno pasar,
hay lugares de donde no vuelves más…”


Mercedes Ferrer interpreta en vivo “Alerta (Sé dueño de ti) 
junto con “Un mal chico” , 
en el programa televisivo “Por la tarde”, dirigido por Andrés Aberasturi.

En la quinta posición del álbum se aprecia a “Tú y tu danza” y que justamente viene a corroborar lo que se había expresado antes sobre la postura entredicha de Mercedes respecto al abuso de los narcóticos: ella no pretende nunca volverse una referencia obligada sobre el acatamiento de las costumbres moralmente aceptadas. Por el contrario, defiende y alienta el libre albedrío a través de este tema que se antoja fresco y relajado mientras invita al desenvolvimiento total, lanzando incluso algunos versos en francés durante su interpretación.

Desencájate si estás viviendo la tensión,
pierde el sentido, pierde todo tu ritmo,
para el movimiento agarra ya mi tiempo...”


Maxi-single de “Tú y tu danza” publicado en 1988.

Para cerrar el segundo tercio de “Tengo todas las calles”, Mercedes presenta “Podemos hacer algo” y, nuevamente, invita a la reflexión del escucha en una canción que demuestra que no todo está dicho y que siempre hay algo que se puede hacer por mejorar, aún en la más desolada de las situaciones. Junto con “Alerta” y “Tú y tu danza” conforman una trilogía de composiciones en las que Ferrer abarca temas que comúnmente embargan a la juventud (incluida ella misma) y con los que seguramente pretendía empatar con el público de tal demografía.

Si dejas de apreciar tu ruina, quizá,
podamos hacer algo tú y yo”.

La recta final del álbum está compuesta por tres canciones que encuentran menos ilación entre sí en comparación de las seis anteriores, pero que no dejan de sobresalir por sí solas: “Sobre tu piel” nuevamente dota de matices románticos al disco, pero en un tempo mucho más acelerado y una lírica más compleja y, a momentos, más sofisticada.

¡Qué locura!” constituye la rareza de naturaleza casi indescifrable que acompaña este álbum. Si bien retrata nuevamente pasajes cotidianos de la vida urbana, su producción y tratamiento la convierten en una especie de experimento musical con pintorescos toques country y psicodélicos a los que acompañan unas voces que remiten a los Electroduendes. No hay mucho que decir al respecto de esta canción salvo que es un raro espécimen dentro del repertorio de Mercedes que durante estos días se aprecia más como una mera curiosidad musical.

El álbum cierra de forma insuperable con “Tela de Araña”, interpretado a dúo con Rafa Sánchez (una de las pocas colaboraciones que Mercedes ha incluido en sus grabaciones), y que a su vez conforma una de las canciones más emblemáticas dentro de la carrera de la cantante. Es a partir de este álbum en el que Mercedes vuelve una costumbre y sello personal el cerrar sus discos con una canción que roza la brillantez envuelta de una belleza incomparable. “Tela de araña” cumple con tales requisitos y se consolida como algo más que un simple bonito tema de amor, es una oda a la entrega total, a la complicidad de pareja, una declaración de amor transmutada en acordes difíciles de olvidar una vez que se les ha escuchado.

Somos un sueño que nunca se olvida…”


Tela de araña” interpretado en vivo por 
Mercedes Ferrer y Rafa Sánchez de LA UNIÓN.

El álbum fue acompañado por una exitosa gira de promoción que abarcó los años 88 y 89, abarcando recintos tales como Sala Yasta, Jácara y Zeleste a lo largo de toda la geografía española donde no faltaron tampoco las presentaciones en distintos medios. Si bien el álbum no logró el cometido que seguramente buscaba la disquera al producirlo (esto es, colocar a Mercedes dentro del gusto de las grandes masas), sí logro definir un estilo que no dejaría de refinarse con el paso de los años a través de los siguientes álbumes y colaboraciones publicadas por Ferrer, poniendo en evidencia una y otra vez el talento desbordado de esta magnífica y prolífica cantautora. 



Entrada para un concierto de Mercedes Ferrer en la Sala Jácara (Madrid) 
que tuvo lugar el 2 diciembre de 1988. 

Cabe destacar que durante 1989, y ya en plena promoción de este trabajo, Mercedes es elegida la “Mejor Vocalista Nacional” por la revista “Popular 1” en España, lo cual refrenda a todas luces su trascendencia en la escena musical iberoamericana en esta época.

En “Tengo todas las calles”, Mercedes Ferrer se deslindó de cualquier vestigio remanente de sus trabajos en la línea de La Llave y si bien el resultado final se aprecia más ligero y luminoso si se le compara con “Entre mi sombra y yo” (publicado en 1986), su notoriedad dentro de su discografía es innegable y la prueba está en el conjunto de canciones aquí incluidas que aún siguen sonando fuerte dentro de sus presentaciones en vivo y cuyo ímpetu aún prevalece intacto o, incluso, se ha visto positivamente aumentado. De un sonido claro, producción impecable y canciones tan variadas como memorables, el segundo trabajo de Ferrer en solitario demostró que el mirlo de España había surgido.


Artículo escrito por Pedro G. Gallardo.

El disco puede adquirirse en una edición en doble CD que incluye este y su primer trabajo en solitario a través de la siguiente web:

Es importante remarcar que, al día de hoy, el álbum no está disponible de forma digital en ninguna plataforma.


Mercedes Ferrer, en 1988, durante una actuación en vivo, 
en plena promoción de “Tengo todas las calles”.



sábado, 24 de noviembre de 2018

MERCEDES FERRER - "ENTRE MI SOMBRA Y YO" (1986)

**Continuamos con el segundo reportaje sobre discos de Mercedes Ferrer. En la entrada anterior de este blog, podéis leer el especial sobre su LP “Carne y Verso” (2018) y para ver como Ella llegó hasta aquí, retornaremos casi casi al principio de su carrera y volaremos unos 33 años atrás.


MERCEDES FERRER: “ENTRE MI SOMBRA Y YO” (EPIC – 1986)

(Ó UN DIAMANTE NEGRO RESPLANDECIENTE EN LA PENUMBRA)


Entre su sombra y ella existen enormes dosis de talento.

Con tan solo 22 añitos, lanzó este arriesgado trabajo primerizo la rockera madrileña, resultando uno de los más sobresalientes álbumes de toda su trayectoria.

Extremadamente valiosa su manera de jugársela, por entonces.


Todo el impactante existencialismo sonoro que ella venía apuntando con el grupo LA LLAVE desde 1985, se acabó de plasmar en este estremecedor debut en solitario, de 1986, creado por una jovencísima intérprete, donde se produjo una veraz explosión de toda su creatividad y efectismo.


Portada original del LP de 1986.


En otras palabras, una mezcolanza pop, rock, jazz, funk o new wave, pasado todo ello por el peculiar cedazo de la propia Mercedes Ferrer. Un LP hecho al servicio del ARTE más puro y cristalino, sin impurezas ni simplonerías que le resten valor.
Como guinda, ahí asoman también los ecos de THE DOORS, JOY DIVISION o THE CURE, entre otras bandas.

Indudablemente...heredera del post-punk.
UN DIAMANTE NEGRO QUE BRILLA EN LA PENUMBRA, EN 1986.
(Fotografía: Eduardo Trías)


Sus particulares “extrañezas con ritmo” se inician ya con la boxística “EL GOLPEADOR”, la cual ya te introduce en el disco directamente, sobre todo con un estribillo y un brío que conquista la memoria.

Maxi-single de la popular “El Golpeador”
con “El Arte de Andar” y “Europa” de acompañantes.

La poderosísima “EL ARTE DE ANDAR” (y muchas otras del álbum) parece sacada de una cruda película de cine negro. Aquí, por ejemplo, el trabajo del bajista funk Fernando Illán es sencillamente antológico y al unísono perturbador, es decir, que el pecho se encoge angustiado ante sus fantasmagóricas y pantanosas cuatro cuerdas.

Los nebulosos coros complementan la austera y, a la vez, afilada voz de Mercedes y ese saxofón lejano, entrecortado y confuso da el pespunte a una verdadera maravilla de corte. Esta más que prodigiosa canción de la crack centropeninsular, cumple con la norma general de la obra: algo enigmáticas letras que conducen a jugosos laberintos de comprensión auditiva:

"El arte de andar tienen que verte.        
      La frialdad juega en tu mente.
Tienes que postar rápidamente.        No puedes hablar.
Intentas perderte con un vaso de whisky
    en las manos y la soledad.
Ropa y perfume diario     y una copa más".

El arte de andar”: una escena maestra de 1986
¿Se adivina aquí una historia de alcoholismo? (Pulsar el play para comprobarlo)


La culta dedicatoria a la hermosa y prestigiosa filósofa, psicoanalista y escritora rusa “LOU SALOMÉ” (1861-1937), supone otro de los temas más emblemáticos y después, “TODOS LOS GRITOS” se planta como sencillamente imparable, compleja y desgarradora. Las guitarras de Ferrer y de Jose A. Romero, durante toda la obra, se muestran como feroces enemigas de los convencionalismos y como deseando abrazar sonoridades avanzadas a su tiempo.

Luego, el apasionado y lírico reproche contra las maquinaciones del Viejo Continente, “EUROPA”, te ata y amordaza, con decisión, en la silla donde estés sentado escuchándola y es que Mercedes teatraliza sus cuerdas vocales con una elocuente subliminalidad, por expresar de algún modo esos contrastes. La expeditiva batería de Sergio Castillo, el cual toca aquí como si se estuviera jugando la vida, también ayuda a que, este frenético rock y este trabajo en general, penetren en tus cartílagos del oído como pocas veces.

Así, Europa se duerme, cayendo en un sueño ácido”

Las sinuosas y algo indescifrables reflexiones sobre un rudo marinero en “EL MIEDO A LAS OLAS”, la inquietante narración sobre un criminal en “A SANGRE FRÍA” (como si Mercedes pusiera banda sonora a la conocida novela de Truman Capote) o la historia de descolorido y profundo desamor de la propia “ENTRE MI SOMBRA Y YO”, mantienen la superlativa calidad de tonalidad azabache que impregna todo este cancionero. 


Pero es que cuando irrumpe la hipnotizante “ZULEMA”, ésta eleva aún más la tensión arcana y es que, además se intuyen las espinas vitales dentro de la correspondiente crónica “ferreriana”.
Es impagable aquí la manera de vocalizar de Mercedes y es que, por ejemplo el verso “Zulema, está despieeeerta yaaaaaaa” se desliza como si toda la realidad se inclinase, por un momento, hacia una atractiva arritmia.

La historia de Zulema contada y cantada por M.F.

Si poetas franceses como Rimbaud, Verlaine o Baudelaire hubieran podido escuchar este LP, éstos se pasarían todo el tiempo dando el visto bueno a las narraciones “beat” de Ferrer, la cual plasma vivencias de personajes turbios, marginales, atormentados o bohemios, efectivamente.


Por contra y sin dar respiro, de repente, en el nervioso latigazo siguiente, “COMO UN CAMALEÓN”, se vuelven a acelerar los latidos del corazón hacia una senda amenazante tomada por un hombre inestable y aunque la cosa vuelve a apaciguarse en la postrera “CREENCIA Y CAÍDA” el caso es que, definitivamente la sensación de melancolía, rabia, soledad, preocupación e incertidumbre sonoras no cesan, alcancen la velocidad que alcancen, a lo largo de las 11 piedras preciosas de ENTRE MI SOMBRA Y YO: sin duda...     ¡el LP más explorable de toda su carrera!

Como un Camaleón” es Mercedes, artísticamente;
al igual su adorado David Bowie.


En definitiva, una M.F. inmensa e inmersa en una representación artística de furia, penumbra, denuncia, misterio, inconformismo, delicadeza y todavía más sensaciones, las cuales cuesta definirlas, por suerte. 

 Un extraordinario y meritorio LP de ilimitada belleza      anti-comercial, el cual transcurre con asombrosa cohesión entre sus piezas y que se desarrolla como si soñases despierto en una gélida playa nocturna, es decir a las 3 de la mañana en invierno pero resultase inexplicable y contradictoriamente agradable toda esa consciencia pesadillesca.

¿Pensando aquí Mercedes los pasos que dará en su primera obra en solitario?
(Foto: Eduardo Trías)

Fue un momento, aquel de mediados de los 80, donde la Movida había terminado y la música española rastreaba ya otras identidades musicales. Resultó una época de 1986, donde la mayoría de la prensa especializada española apoyó este experimental salto de la valerosa vocalista madrileña y donde, bajo mi punto de vista, Mercedes era ya una “realidad del pop-rock español” y no solo una “promesa”. Por desgracia, el Gran Público Ibérico, ignoró el álbum y no lo comprendió, salvo unos pocos que sí paladearon convenientemente ese milagro construido por la profesora Ferrer.

Es como si aquella veinteañera rebelde se hubiera convertido en una especie de “dark star” hispana, la cual le soltó un heróico gruñido a la todopoderosa mercadotecnia, la cual parece atrapar a infinidad de otros artistas.

Unos retadores ojos que ansían el total riesgo musical:
Mercedes en 1985, justo antes de iniciar su recorrido en solitario.
(Foto: José Luis Prieto)

Aunque a lo largo de su trayectoria, Mercedes se ha mostrado espectacularmente variada y magna, sin embargo, se plantea una hipótesis de esas que parecen pertenecer a un universo paralelo: ¿Qué hubiera ocurrido si M. Ferrer hubiera seguido publicando discos en esta misma línea de éste de 1986? ¿Se hubieran vuelto sus acordes cada vez más y más estrafalarios, sorprendentes, fascinantes y sombríos?

¿Se sorprendió sanamente, incluso a sí misma, con su genial obra de 1986?
¿Debió ser ésta la portada elegida para el álbum?
(Foto: Pato Romero-Valdespino Jiménez)

Mi opinión personal es que también hubiera resultado pero que muy acertado emprender otros esforzados y temerarios viajes en busca de aún más perfeccionados “diamantes negros”, por parte de nuestra protagonista. Sin embargo, solo ella y nada más que ella guarda bajo llave la respuesta a esta conjetura y mientras, solamente nos queda imaginar como hubieran evolucionado muchas más obras absolutamente post-punk de la nº1 del rock and roll español, como es MERCEDES FERRER.

**Coda literaria:
**Compuse un Micro-Poema sin título,
basado en sus títulos de sus canciones de 1986:

TODOS LOS GRITOS, A SANGRE FRÍA, QUE PRONUNCIA EL GOLPEADOR COMO UN CAMALÉON, SON MOTIVADOS POR UNA CREENCIA Y CAIDA DE ZULEMA Y DE LOU SALOME POR EL MIEDO DE AMBAS A LAS OLAS Y A EUROPA.

A TODO ESTO SE LE LLAMA:
EL ARTE DE ANDAR ENTRE MI SOMBRA Y YO.

Artículo escrito y moldeado por Txus Iglesias


**Grabado en Mediterráneo Estudios (Ibiza) y remezclado en Londres, en el álbum ENTRE MI SOMBRA Y YO intervinieron los siguientes músicos:

MERCEDES FERRER: Afilada Voz más guitarra y piano.

FERNANDO ILLÁN: Grandioso Bajo.

JOSÉ ANTONIO ROMERO: Escalofriantes Efectos, además de guitarra y piano.

ARTURO SORIANO Y JORGE PARDO: Saxofones de corte “noir”.

SERGIO CASTILLO: Enérgica Batería y percusión + programming y producción.

CARLOS NAREA: Sofisticada producción y también coros.

JOSE LUIS FERRER (hermano e inestimable apoyo de Mercedes): Coros.

JAVIER MORA: Envolventes Teclados.

CHEMA LLORENS: Caja de ritmos con vida propia.

*(Illán, Romero y Soriano ya estuvieron, con Mercedes, en el grupo LA LLAVE).


***Se puede comprar el LP en este enlace: 

En versión CD, hay que adquirirlo en un pack de 2 discos sacado por CBS-Epic Records, que también porta TENGO TODAS LAS CALLES, de 1988.


domingo, 11 de noviembre de 2018

MERCEDES FERRER - "CARNE Y VERSO" (2018)


**Comenzamos aquí una serie de reseñas
 sobre álbumes de la músico madrileña Mercedes Ferrer.

MERCEDES FERRER - “CARNE Y VERSO” (Autoeditado - 2018)


Pocas veces la belleza física y el talento se funden para formar una conflagración sonora única que trasciende más allá de la mera ambición comercial o la banal intención por formar parte de las tendencias pasajeras musicales que inundan el panorama por estos días. Y si hay alguien que endorsa en su totalidad esa majestuosidad artística engarzada con una inigualable hermosura corpórea no es otra sino MERCEDES FERRER.


Fotografía de portada: Juan Pérez-Fajardo


Más de 30 años de carrera musical avalan la trayectoria de esta cantautora madrileña cuya formación tan ecléctica y, valga decirlo, privilegiada, la han convertido en un referente musical obligado de la música en el idioma de Cervantes, aún y cuando en cierta forma su trascendencia en las listas de popularidad se ha visto menguada por la oferta masiva.

Es así como después de casi 9 años de haberse publicado su anterior trabajo, “Travesía” (confeccionado en su totalidad en tierras mexicanas), se ha lanzado su nuevo álbum “CARNE Y VERSO”, que aunque también fue concebido en México, ha visto la luz varios años después ya en España, resultado de una exitosa campaña de crowdfunding en donde sus propios seguidores, convertidos ahora en mecenas, han tenido el honor de contar con una mención dentro de las páginas del librillo que acompaña al álbum y que además está repleto de fabulosas imágenes creadas por el propio padre de la artista, al menos durante la primera edición del mismo.

Y la obra arranca con tanta fuerza que uno no puede interrumpir la escucha del disco porque a cada minuto es posible encontrar algo nuevo con lo que sentirse fascinado dentro de los 10 temas que lo componen. Ya sea la música, las letras, la exquisita voz de Mercedes que sigue mostrando esa tesitura irresistible que engalana desde siempre en sus interpretaciones, o la combinación de todos los elementos para formar al unísono una experiencia a la que vale la pena dedicarle no una, sino varias reproducciones.

ACTO DE FE” es el banderazo de salida del disco (que también fue elegido efigie para fungir como primer sencillo del álbum) con un despegue que desde los primeros segundos contagia de la energía que transmiten las guitarras eléctricas, la batería y el poderío que demuestra Mercedes apenas en los primeros versos y que no decaen en ningún momento a lo largo de toda su longitud.

Creímos en la riqueza del lenguaje que heredamos,
Habiendo cosas que duelen más, incluso después de muertas,
Y fuimos agradecidos a la magia de los días,
Eternos en esencia, de sol y sombra hechos…”

Le sigue “PLAN DE VUELO” una balada mucho más mesurada que coquetea con el pop más fino y elegante que pueda existir, pero que también se vuelve un deleite entero escuchar y que seguramente encontrará cabida en los gustos de las generaciones más jóvenes sin que por ello deje de ser apreciado por un público más experimentado.

Apenas en la tercera posición encontramos al tema que le da nombre al álbum, “CARNE Y VERSO”, que brilla por sí solo y que bien podría constituirse como el sencillo más intenso que la promoción del trabajo podría arrojar.


Video "Carne y Verso"


Es aquí cuando uno descubre, tras varias oídas, lo que la propia Mercedes ha querido transmitir con el álbum, esa dualidad artista/mujer, poeta/humano, creativa/destructora, etérea/realista con la que seguramente ha lidiado durante toda su carrera como compositora e intérprete en un mundo que a veces se muestra todo, menos amable, con los seres que habitamos en él y especialmente con aquellos cuya sensibilidad, como la de la Ferrer, les permite percibir más allá de lo que pareciera evidente. Es una canción intrigante, casi mística, repleta de un simbolismo que transmuta en sonidos que difícilmente escapan a la memoria.

“…en mi planeta espiral llego a siempre a tiempo de recuperar,
ya me lo avisaron hace mucho tiempo, soy de Carne y Verso…”

Fotografía: Inma Grass

EL PODER”, el cuarto track del álbum, viene a continuar con la brecha de temas repletos de baterías estruendosas que le hacen honor al título, en tanto que la voz de la cantante nos indica que se acerca un movimiento en el que ella no escatima en tomar el liderazgo. Es un tema combustible, provocador si se quiere. La influencia de la música de los setentas se palma mejor que nunca en este instante del disco, a partir del cual uno continua con un viaje del que aún falta ver mucho y que, sin embargo, ya tiene varios momentos álgidos.

MONSTRUOS (Ahí fuera)” se convierte en un ejercicio de introspección y reflexión sobre asuntos a los que la propia Mercedes ha decidido dedicar unas líneas. Transmite una desesperación acentuada por una desolación personal que se desborda en gritos que convierten a este canto en el punto de inflexión definitivo de la obra. Mercedes se entrega sin mesura durante esta interpretación, sin mayor recato y demuestra una vez más por qué es una artista a la que vale la pena seguir la pista. Se puede admitir que esta es la joya oculta del disco.

Decir que te quiero no parece ser suficiente
y duele la vida hasta lo insoportable,
hay monstruos, ahí fuera, que no nos dejan respirar,
nada es como era…”


Canción "Monstruos(Ahí fuera)".

CIUDAD ARDIENTE” viene a calmar un poco las aguas después de la revuelta causada por el tema anterior, resultando en un composición apacible, deliciosa, melódica, digna acompañante de una buena copa de vino tinto. El obsequio más cercano a la venia pop que también forma parte de la discografía de Mercedes Ferrer. En vivo debe sonar fabuloso.

LETANÍA” ostenta el honor de contar con la participación del cantante Carlos Ann (de origen barcelonés) y que en conjunto con Ferrer crean una dupla indescriptible, inusitada y ante todo, memorable. Sus voces convergen de una manera perfecta, como si la canción nunca hubiese podido ser imaginada de otra manera. Es un cántico al amor, quizá a un amor extraño, a un cariño oblicuo repleto de melancolía, de añoranza y esperanza por aquello que, tal vez, no tenga mucho futuro pero que justo ahora causa un revuelo en el sentir.

Tengo tanto miedo de perderte,
tanto o más que de quererte
tanto…”

Al llegar a “WORD GUN” uno no puede evitar sonreír sabiendo que la cantante ha lanzado, una vez más (como en muchas otras ocasiones en su carrera), un guiño sutil pero cándido a una de sus influencias musicales favoritas: David Bowie. Al final la canción retoma esa energía rebosante que remite a los trabajos de Mercedes de finales de los ochentas y principios de los noventas, coqueteando con el crossover lírico y disparando un tema cuya interpretación seguramente la complace mucho.
Antes de llegar a la recta final se encuentra “QUÉ QUEDA DE MÍ”, que se antoja nuevamente como una composición misteriosa, críptica, que bien podría ser el detrito emocional de lo que “Letanía” trajo consigo pero que no deja de ser poderoso e hipnótico. Mercedes vuelve a arroparse de guitarras eléctricas, sintetizadores y acordes que remiten una vez más a épocas de antaño pero que suenan refrescantemente actuales.

VUELTAS DE NORIA” es la maravilla que cierra el círculo de esta magnífica obra. Y no podría tener un final más perfecto. Es una balada entrañable, repleta de melancolía, donde la autora prescinde del entorno rocanrolero que impera en el álbum y le da protagonismo absoluto a la voz y a la guitarra acústica, con una letra que desdibuja un reencuentro consigo misma, ese reconocimiento en el espejo del que cantaba al inicio del álbum, ese poderío transformado en poesía, el aterrizaje sereno después de un plan de vuelo que ha desembocado en batallas con monstruos y disparos con letras en forma de bala, el resultado de un acto de fe a pesar de haberse quedado sin nada. Mercedes despide su trabajo diciéndonos que sigue aquí, que sigue siendo la talentosa mujer que tantos momentos gratos nos ha regalado: la misma que declaraba que Europa se duerme y que tenía todas las calles para echarse a correr, el imán que atrae generaciones en un tiempo futuro y en un tiempo real. La mujer que se mira así misma después de una larga travesía y la cantante que la acompaña dentro: la carne y el verso reconciliados.

Vuelvo a ser yo,
a ser la misma de ayer,
después de todas las vueltas de noria que tuve que dar,
si nunca dejé ni un instante de creer en ti,
en mí…”

En suma: En este álbum Mercedes Ferrer se desnuda como artista y como ser humano, sin pudor alguno, consciente de que ha alcanzado una madurez irrefutable y que además es capaz de hacer lo que le da la gana, sabiendo encima que le que quedará bien, sin que esto implique que el resultado esté exento de arduo trabajo y dedicación, diligencias a las que ella se entrega como pocos intérpretes lo hacen ya en estos tiempos.

Escucha obligada e indispensable del melómano escéptico que cree que ya es difícil sorprenderse en términos musicales durante esta época, especialmente en cuestiones de trabajos de origen iberoamericano; reconfortante experiencia para el seguidor de Mercedes Ferrer; recomendación absoluta para todo aquél que quiera descubrir un tesoro en medio de un mar comercial (a menudo inhóspito) y una declaración de principios de una cantante que aún tiene mucho que ofrecer y que no se cansa de superarse en cada entrega de un nuevo álbum.

CARNE Y VERSO” es una vorágine de sensaciones acústicas ante la cual es imposible permanecer indiferente.

Artículo escrito por Pedro G. Gallardo.

**Dicho álbum se halla disponible, actualmente, en todas las plataformas digitales.

Las últimas copias de la primera edición física aún pueden adquirirse a través de la tienda de la artista en el sitio Beloud:

https://beloud.co/shop/es/mercedesferrer/product/2496



Fotografía: Iván Ferreiro