MERCEDES FERRER “TENGO TODAS LAS CALLES” ( EPIC- 1988)
1988, Madrid.
La
movida española es ya un recuerdo del pasado dentro de la escena
musical y muchos grupos, gestados durante este periodo tan
estigmatizado, se encuentran ya probando suerte del otro lado del
charco o sencillamente han desaparecido por completo. En España
suenan fuerte los Pet Shop Boys, Joaquín Sabina, Duncan Dhu, Hombres
G, Mecano así como Alex y Christina.
Se respiran aires de modernidad
por doquier que anuncian el final de una década sumamente estilizada
y las olimpiadas de Seúl llenan de entusiasmo al verano. La paranoia
colectiva sobre las acciones de la URSS, alentada tan amablemente por
los EEUU, sigue en boga; las víctimas del VIH se cuentan ya por
millares y Basquiat abandona este mundo a la corta edad de 28 años a
causa de una sobredosis de heroína.
Y es ahí, en medio
de este tumulto en un año definitorio, cuando aquella chica que ya
se había dado a conocer en el país ibérico con su agrupación LA LLAVE y cuyo primer álbum en solitario, de 1986, escapó al gusto masivo
del público (no así de la crítica especializada, léanse más
detalles en la reseña de mi compañero Txus Iglesias en este enlace https://textos-sobre-discos-mercedes-ferrer.blogspot.com/2018/11/mercedes-ferrer-entre-mi-sombra-y-yo.html), decide apostar por un segundo disco, aún bajo el auspicio de Epic.
Habiendo ganado experiencia a través de memorables y sustanciales
colaboraciones con Ariel Rot, La Unión o el mismo Nacho Cano
(haciendo mancuerna en aquel inolvidable promo de "Moda de España"),
MERCEDES FERRER prepara un nuevo trabajo con temas que apuestan por
composiciones más asequibles para el aprecio de la audiencia, sin
perder el magnífico manejo de su voz que siempre ha mostrado.
publicado en
1988 por Discos Epic.
“TENGO TODAS LAS CALLES” es el título final de la obra de aquel 1988, producida en Londres bajo
la batuta de Richard Spellman y Sean Lyons (quien también funge como
guitarrista en este disco), y en el que se aprecia a leguas a una
Mercedes Ferrer más dinámica, más cercana al rock-pop y más
distante de lo que había sido su trabajo anterior o su agrupación
previa. La grabación no escatimó en gastos y puede presumir de
haber contado de altísimos valores de producción en todos los
sentidos.
Y basta simplemente
con oír el primer tema, homónimo del álbum, para constatar lo
antes dicho pues “Tengo todas las calles” reboza de un gusto
moderno, con sonidos que transmiten una ambientación urbana y una
letra pegajosa sin que por ello se pierda calidad en la hechura de la
canción, que a la postre se convertiría en algo cercano a un himno
personal y carta de presentación de la cantante.
"Tengo todas las calles" en directo.
La voz de Mercedes
se aprecia con mayor soltura, con una fuerza única que realmente
pocas veces se había encontrado por aquellos días en voz de una
solista femenina de habla hispana.
“No
me quieras poner a tus pies,
Tengo
todas las calles para echarme a correr,
Tus
palabras marcaron mi corazón
Como
las heridas de un cuchillo…”
Portada
del sencillo “Tengo todas las calles”.
En
el lado B aparece “Soy un mal chico”
En segundo lugar
aparece “Estoy en amor”, una balada romántica con tintes casi
eróticos, que demuestra que Mercedes no está escatimando en
entregarse al cien con este disco y presenta una canción con la que
seguramente muchos se sintieron identificados en su momento y que aún
hoy suena tan vigente como lo era en aquél entonces.
“Soy un mal chico”
aparece en el tercer puesto, un tema que reboza de sonidos
misteriosos y en el que Mercedes se enfunda en el papel del sexo
opuesto para contarnos la historia de un tipo con aires de proxeneta
que demanda el poderío sobre alguien más. Si hay una canción
particularmente deliciosa dentro de las primeras notas del álbum y
en el que se aprecian con claridad minúsculos rasgos de trabajos
anteriores de Mercedes, esta lo es.
“Soy
un mal chico,
tu
cuerpo es para mí,
dinero
que ganar…”
“Alerta (Sé
dueño de ti)” sobreviene al mezanine musical que significó la
canción anterior sobre el chico malo y funge como parteaguas para
una segunda parte del álbum, más melodiosa y rítmica y que, a
pesar de ello, no deja de tener relevancia dentro de la significación
del disco, pues la letra alude directamente a la problemática de las
drogas y abusos de sustancias y actitudes descuidadas que tantas
muertes estaban cobrando por aquéllos días en España (y en todo el
mundo en general), sin convertirse nunca en un sermón o en una
lección moralina, sino por el contrario, el tratamiento se percibe
de una manera tan amistosa y amable a la par que directo, que son las
cualidades por las que destaca de manera inmediata sobre el
repertorio.
La contundencia de este mismo tema fue avalada con su difusión
por las altas instancias del Estadio Olímpico de Barcelona, que no
dudaron en usarlo como un estandarte en una campaña sobre la
drogodependencia. Resalta particularmente el hecho de que Mercedes
Ferrer, a la corta edad de 25 años, ya tuviera tan en claro los
riesgos que acarrean el uso de estupefacientes y no tuviera
miramientos en lanzar una señal de peligro tan sincera.
“Hay
un límite que no es bueno pasar,
hay
lugares de donde no vuelves más…”
junto con “Un
mal chico” ,
en el programa televisivo “Por la tarde”, dirigido por Andrés Aberasturi.
en el programa televisivo “Por la tarde”, dirigido por Andrés Aberasturi.
En la quinta
posición del álbum se aprecia a “Tú y tu danza” y que
justamente viene a corroborar lo que se había expresado antes sobre
la postura entredicha de Mercedes respecto al abuso de los
narcóticos: ella no pretende nunca volverse una referencia obligada
sobre el acatamiento de las costumbres moralmente aceptadas. Por el
contrario, defiende y alienta el libre albedrío a través de este
tema que se antoja fresco y relajado mientras invita al
desenvolvimiento total, lanzando incluso algunos versos en francés
durante su interpretación.
“Desencájate
si estás viviendo la tensión,
pierde
el sentido, pierde todo tu ritmo,
para
el movimiento agarra ya mi tiempo...”
Para cerrar el
segundo tercio de “Tengo todas las calles”, Mercedes presenta
“Podemos hacer algo” y, nuevamente, invita a la reflexión del
escucha en una canción que demuestra que no todo está dicho y que
siempre hay algo que se puede hacer por mejorar, aún en la más
desolada de las situaciones. Junto con “Alerta” y “Tú y tu
danza” conforman una trilogía de composiciones en las que Ferrer
abarca temas que comúnmente embargan a la juventud (incluida ella
misma) y con los que seguramente pretendía empatar con el público
de tal demografía.
“Si
dejas de apreciar tu ruina, quizá,
podamos
hacer algo tú y yo”.
La recta final del
álbum está compuesta por tres canciones que encuentran menos
ilación entre sí en comparación de las seis anteriores, pero que
no dejan de sobresalir por sí solas: “Sobre tu piel” nuevamente
dota de matices románticos al disco, pero en un tempo
mucho más acelerado y una lírica más
compleja y, a momentos, más sofisticada.
“¡Qué locura!”
constituye la rareza de naturaleza casi indescifrable que acompaña
este álbum. Si bien retrata nuevamente pasajes cotidianos de la vida
urbana, su producción y tratamiento la convierten en una especie de
experimento musical con pintorescos toques country
y psicodélicos a los que acompañan unas voces que remiten a los
Electroduendes. No hay mucho que decir al respecto de esta canción
salvo que es un raro espécimen dentro del repertorio de Mercedes que
durante estos días se aprecia más como una mera curiosidad musical.
El álbum cierra de
forma insuperable con “Tela de Araña”, interpretado a dúo con
Rafa Sánchez (una de las pocas colaboraciones que Mercedes ha
incluido en sus grabaciones), y que a su vez conforma una de las
canciones más emblemáticas dentro de la carrera de la cantante. Es
a partir de este álbum en el que Mercedes vuelve una costumbre y
sello personal el cerrar sus discos con una canción que roza la
brillantez envuelta de una belleza incomparable. “Tela de araña”
cumple con tales requisitos y se consolida como algo más que un
simple bonito tema de amor, es una oda a la entrega total, a la
complicidad de pareja, una declaración de amor transmutada en
acordes difíciles de olvidar una vez que se les ha escuchado.
“Somos
un sueño que nunca se olvida…”
Mercedes Ferrer y Rafa Sánchez
de LA UNIÓN.
El álbum fue
acompañado por una exitosa gira de promoción que abarcó los años
88 y 89, abarcando recintos tales como Sala Yasta, Jácara y Zeleste
a lo largo de toda la geografía española donde no faltaron tampoco
las presentaciones en distintos medios. Si bien el álbum no logró
el cometido que seguramente buscaba la disquera al producirlo (esto
es, colocar a Mercedes dentro del gusto de las grandes masas), sí
logro definir un estilo que no dejaría de refinarse con el paso de
los años a través de los siguientes álbumes y colaboraciones
publicadas por Ferrer, poniendo en evidencia una y otra vez el
talento desbordado de esta magnífica y prolífica cantautora.
Entrada para un concierto de Mercedes Ferrer en la Sala Jácara (Madrid)
que tuvo lugar el 2 diciembre de 1988.
que tuvo lugar el 2 diciembre de 1988.
Cabe destacar que
durante 1989, y ya en plena promoción de este trabajo, Mercedes es
elegida la “Mejor Vocalista Nacional” por la revista “Popular
1” en España, lo cual refrenda a todas luces su trascendencia en
la escena musical iberoamericana en esta época.
En “Tengo todas
las calles”, Mercedes Ferrer se deslindó de cualquier vestigio
remanente de sus trabajos en la línea de La Llave y si bien el
resultado final se aprecia más ligero y luminoso si se le compara
con “Entre mi sombra y yo” (publicado en 1986), su notoriedad
dentro de su discografía es innegable y la prueba está en el
conjunto de canciones aquí incluidas que aún siguen sonando fuerte
dentro de sus presentaciones en vivo y cuyo ímpetu aún prevalece
intacto o, incluso, se ha visto positivamente aumentado. De un
sonido claro, producción impecable y canciones tan variadas como
memorables, el segundo trabajo de Ferrer en solitario demostró que
el mirlo de España había surgido.
Artículo escrito por Pedro G. Gallardo.
El
disco puede adquirirse en una edición en doble CD que incluye este y
su primer trabajo en solitario a través de la siguiente web:
Es importante
remarcar que, al día de hoy, el álbum no está disponible de forma
digital en ninguna plataforma.
“Mercedes
Ferrer, en 1988, durante una actuación en vivo,
en plena promoción
de “Tengo todas las calles”.
















